Iglesias y Ermitas

IGLESIA PARROQUIAL DE LA ASUNCIÓN DE NTRA. SRA. (S. XVII)

La Iglesia Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora se construyó entre los años 1627 y 1676, aunque su fachada con esculturas no fue terminada hasta el año 1704. Se trata de una iglesia barroca que sigue el espíritu de la Contrarreforma.

Su construcción sigue los preceptos arquitectónicos de San Carlos Borromeo, adaptados en Valencia por el arzobispo Isidoro Aliaga. Según ellos las iglesias debían ser majestuosas con el fin de impresionar a los fieles. Los planos de su construcción son obra del jesuita Pablo Albiniano de Rajas.
Los maestros de obra fueron Martín de Orinda y Tomás Leonard Esteve. Posteriormente se incorporó Pedro de Ambuesa, quien probablemente ejecutó la fachada; las imágenes son obra del escultor Raimundo Capuz realizadas entre 1700 y 1704. El interior consta de tres naves con arco de medio punto comunicadas por arcos del mismo estilo.
Destaca el crucero, el presbiterio y la cúpula con tambor octogonal que descansa sobre pechinas. Allí se conserva el mausoleo de los duques de Llíria y de Alba, construido en Roma por el escultor José Álvarez.



IGLESIA DE SANTA MARIA O DE LA SANGRE (S. XIII)

Considerada como uno de los mejores ejemplos de iglesia de Conquista. Fue construida sobre la antigua mezquita mayor, de la que todavía se conservan algunos vestigios.

La iglesia a la manera cristiana, con su torre de campanas, fue construida a finales del siglo XIII e inicios del siglo XIV.

Es un edificio rectangular, de nave única, que conserva un extraordinario artesonado mudéjar que apoya sobre una estructura de arcos diafragmáticos. Tanto el artesonado como los frisos que lo componen presentan diversas escenas caballerescas, de animales del bestiario medieval y de motivos vegetales y heráldicos.

En las paredes del templo se conservan pinturas murales de la primera época en las que se representan imágenes y escenas de San Esteban, San Bartolomé, San Pedro Mártir de Verona y Santa Bárbara.

La portada principal, construida a mediados del siglo XIV, consta de una triple arquivolta soportada por columnas góticas. Presenta una singular decoración que hace referencia a Dios sobre el trono celestial en forma de León y la vida terrenal en forma humana, animal y vegetal.

A la última época constructiva del templo de la Sangre corresponden las representaciones de los dominicos valencianos San Luís Beltrán, canonizado por Clemente X en 1671 y San Vicente Ferrer.

Fue declarado el 1919 monumento nacional.


REAL MONASTERIO DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL (SIGLO XVIII)

El Real Monasterio de San MIguel, situado el la cima del Tossal al que da el nombre, fue fundado por Jaime II el Just, en torno a 1326, para unas "devotes dones eremiticales".

En 1406, el rey Martí l´Humá dictó unas ordenanzas que afectaron profundamente el eremitorio; en adelante las beatas que entrasen en él serían de buena familia y buena reputación.

La iglesia y el camarín fueron construidos durante segunda mitad del siglo XVIII, y presentan interesantes pinturas de Manuel Camarón.


ERMITA DE SAN VICENTE FERRER (Siglo XVIII)

A unos 2,5 kilómetros de la ciudad de Llíria, en dirección de Olocau, de encuentra el Parc de Sant Vicent.

En época medieval hubo una ermita dedicada a la Mare de Déu de la Font. Según consta en un documento de 1758, en el año 1505 la Villa de Liria manda hacer a sus costas, las obras de la ermita de San Vicente.

En 1750 se acordó el derribo de la vieja ermita y en 1751 comenzaron las obras de la nueva por cuenta de la Villa.

Este templo es un sencillo edificio, con elementos barrocos y neoclásicos, de planta rectangular, de nave única rematada con un ábside poligonal, con pilastras y arcos de medio punto que sostienen una bóveda de cañón continua.

El domingo siguiente al lunes de Pascua, festividad de San Vicente Ferrer, numerosos peregrinos acuden en romería a la Font de San Vicent, para conmemorar el milagro que el santo realizó en el año 1410. En la actualidad, la ciudad de Llíria forma parte de la Ruta de Vicentina.


IGLESIA DEL REMEDIO (Siglo XVIII)

La Iglesia y el Convento de Nuestra Señora del Remedio construyen un conjunto arquitectónico entre barroco y neoclásico construido durante el siglo XVIII.

La iglesia es de tres naves de bóveda de medio cañón y contiene un retablo en presbiterio de estilo ecléctico. Las dependencias del convento son en la actualidad una residencia de ancianos dónde cabe destacar el claustro de estilo neoclásico.

Este conjunto es una parte de la historia de los ciudadanos de la villa. En 1586 los Trinitarios Calzados se instalaron en el convento de la Fuentes. Estuvieron hasta 1659 en que se trasladan a la villa. En 1691 se crea la ¨Germandat de la Verge Maria del Remey¨. En 1679 parte de los Trinitarios retornan al convento de las Fuentes.

En 1835, con la desamortización de Mandizábal se produce la exclaustración de los Trinitarios, pasando el edificio a propiedad municipal; se utiliza como hospital de caridad. En 1847, se repara el convento y se bendice nuevamente la iglesia, volviendo a venerarse la Virgen del Remei, que se encontraba custodiada en el eremitorio de Sant Miquel.

En 1890 el edificio fue donado por el Ayuntamiento para fundar una casa-asilo de ancianos.


IGLESIA "CA LA MARE DE DÉU" (Siglo XVIII)

Iglesia barroca con elementos neoclásicos construida durante el siglo XVIII. Es un edificio sencillo del cual destaca la mazonería del exterior y los sillares de las esquinas.

Destaca la decoración interior, que mediante el esgrafiado, resalta los elementos estructurales y la típica cúpula de teja azulada que sobresale del conjunto.

Se conservan restos de una construcción anterior y pudiera tratarse de la iglesia de un antiguo hospital.


IGLESIA DEL BON PASTOR (Siglo XIII)

Edificio construido para albergar el hospital medieval de Llíria en el siglo XIV, del que conserva una potente estructura de arcos diafragmáticos.

En el año 1401, este antiguo hospital se reconvierte en almonia y sede de la Cofradía de Jesucristo, lo que implica una cierta remodelación a nivel interno para adecuarlo a los nuevos usos.

De esa época conserva una extraordinaria pintura mural gótica del siglo XV que representa la Crucifixión y la Anunciación.En la parte superior se representa, en el centro, a Cristo crucificado, con los dos ladrones, Dimas y Gestas, a cada lado de la pintura. A la izquierda aparece a la Virgen, con las tres Marias, y a la derecha San Juan con diversos personajes. En la parte inferior se representa a la Virgen, y al Arcángel San Gabriel, y entre ambos, un jarrón con lirios blancos.

En el siglo XVIII comienza a tener la denominación de iglesia y casa del Buen Pastor, posiblemente debido a que la Cofradía de Jesucrist acaba denominándose Cofradía de Buen Pastor.