Altar de San Vicente Ferrer

Timete deum et date illi honorem

San Vicente Ferrer, patrón de Llíria

En el nicho central del retablo se encuentra la imagen del dominico valenciano San Vicente Ferrer, uno de los dos patronos de la ciudad de Llíria. La imagen fue realizada por el escultor Vicente Bellver y tuvo un coste de 7.000 pesetas. Fue regalada por Remedios y Cristina Aliaga Turo y entró solemnemente en la ciudad el 17 de abril de 1955, festividad del santo.

La escultura mide más de tres metros de altura y representa al "Pare Vicent" en actitud de predicación, rodeado de ángeles y querubines con diversas alegorías vicentinas, como la trompeta del Apocalipsis, el sermonario y la flor de lis, símbolos asociados a su misión evangelizadora.

La devoción a San Vicente Ferrer en Llíria es muy antigua y profundamente arraigada. Según la tradición, durante la estancia del santo en la villa en 1410, tras una fuerte sequía, obró el milagro de hacer brotar agua de un manantial que estaba seco, dando así alivio a la población, de esta fuente continua brotando agua, por eso se considera uno de los pocos milagros vivos del Santo. Desde entonces el dominico valenciano es considerado patrón de Llíria, y su fiesta se celebra solemnemente el segundo lunes de Pascua, con actos religiosos y festivos en honor al santo predicador.

Bajo este altar se erigió canónicamente en 1761 la Cofradía de San Vicente Ferrer de nuestra ciudad.



Mare de Déu dels Desamparats

En la parte baja del retablo se encuentra la imagen de la Mare de Déu dels Desamparats, patrona de la Región Valenciana. La imagen fue costeada por Amparo Civera Conches y realizada por el escultor Rodilla Zanon en 1941, con un coste de 4.000 pesetas.

Durante muchos años esta imagen presidió la Capilla de la Comunión del templo. Tras la restauración de dicha capilla, fue trasladada a su actual ubicación en agosto de 2013. Antiguamente también tenía un papel destacado en la vida parroquial, pues presidía la procesión que realizaban los niños de Primera Comunión.

La devoción a la Mare de Déu dels Desamparats está profundamente arraigada en toda la tierra valenciana. Esta advocación mariana tiene su origen en el siglo XV, cuando en la ciudad de Valencia se fundó una cofradía dedicada a asistir a los pobres, enfermos y desamparados. La Virgen fue invocada como protectora de los más necesitados, y con el paso del tiempo se convirtió en uno de los símbolos religiosos más queridos del pueblo valenciano. Por ello es venerada como patrona de la Región Valenciana, y su festividad se celebra con gran solemnidad el segundo domingo de mayo, especialmente en la ciudad de Valencia.


San Luis Gonzaga

En la hornacina derecha del retablo se encuentra la imagen de San Luis Gonzaga, joven santo jesuita muy venerado tradicionalmente por la juventud cristiana. La imagen fue costeada en los años cuarenta por la antigua Cofradía "dels Lluissos".

Data del año 1941 y fue realizada por el escultor José María Ponsoda, con un precio de 1.500 pesetas. Se trata de una imagen de vestir de aproximadamente 1,5 metros, que representa al santo contemplando y adorando la cruz de Cristo, símbolo de su profunda vida espiritual.

San Luis Gonzaga nació en Italia en 1568 en el seno de una familia noble. Desde muy joven sintió una profunda vocación religiosa y renunció a sus títulos y privilegios para ingresar en la Compañía de Jesús. Durante una epidemia de peste en Roma se dedicó a cuidar a los enfermos con gran caridad, hasta que él mismo contrajo la enfermedad y murió en 1591 con apenas 23 años. Por su vida de pureza, oración y entrega a los demás, la Iglesia lo venera como patrono de la juventud cristiana.


Virgen del Pilar

En el lado derecho del conjunto se encuentra la imagen de la Virgen del Pilar, colocada en este lugar en su festividad del año 2022. La imagen fue donada por una familia devota.

Para su entronización se elaboró un manto mariano, confeccionado por Maribel Cervera ese mismo año, que realza la devoción a esta advocación mariana tan querida en la tradición española.

Según la antigua tradición, la Virgen María se apareció al apóstol Santiago cuando este se encontraba predicando en la ciudad de Zaragoza, hacia el año 40 d.C., sobre un pilar de jaspe. Con esta aparición la Virgen quiso animar al apóstol en su misión evangelizadora. En el lugar de la aparición se levantó con el tiempo el célebre santuario del Pilar, uno de los centros de peregrinación más importantes de España.

La Virgen del Pilar es considerada patrona de la Hispanidad y su festividad, celebrada el 12 de octubre, es una de las celebraciones religiosas más importantes del mundo hispánico, reflejo de la profunda devoción que España y muchos pueblos de tradición hispana profesan a esta advocación mariana.