Capilla del Sagrado Corazón de Jesús
Sagrado Corazón de Jesús, en vos Confío
La Capilla del Sagrado Corazón de Jesús constituye uno de los espacios de devoción más entrañables de la Basílica. En ella se invita a los fieles a contemplar el amor misericordioso de Cristo, simbolizado en su Corazón traspasado, fuente de gracia y de vida para la Iglesia.
La imagen que preside la capilla fue realizada en 1941 por el escultor Juan Bello Paricio. Se trata de una obra de gran valor devocional, sufragada gracias a la generosidad de una devota que quiso ofrecer esta imagen al templo como signo de fe y gratitud. La realización de la escultura tuvo un coste de 3.840 pesetas, una cantidad considerable para la época, que refleja el deseo de dotar a la basílica de una imagen digna para la veneración del Sagrado Corazón de Jesús.
La Iglesia celebra la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús el viernes posterior al segundo domingo después de Pentecostés, Esta celebración litúrgicas recuerdan de manera especial el amor redentor de Cristo a la humanidad.
La devoción al Sagrado Corazón de Jesús, difundida en la Iglesia a partir del siglo XVII tras las revelaciones recibidas por santa Margarita María de Alacoque, encontró en España una acogida especialmente profunda. Desde el siglo XIX se extendió ampliamente entre parroquias, familias y comunidades religiosas, convirtiéndose en una de las expresiones más características de la piedad popular. La consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús y la erección del gran monumento del Cerro de los Ángeles simbolizan esta arraigada tradición espiritual que invita a confiar plenamente en el amor de Cristo y a vivir según su Evangelio.
Desde su llegada al templo, esta capilla se ha convertido en un lugar de oración frecuente para muchos fieles que acuden a encomendar sus intenciones al Corazón de Cristo y a la intercesión maternal de la Virgen María. Hoy continúa siendo un espacio de recogimiento y plegaria que invita a todos los que visitan la basílica a acercarse con confianza al Corazón de Jesús, refugio seguro y fuente inagotable de misericordia.
Inmaculado Corazón de María
Bajo esta imagen se encuentra una pequeña representación del Inmaculado Corazón de María, que recuerda la estrecha unión espiritual entre el Corazón de Cristo y el de su Santísima Madre. La tradición devocional de la Iglesia ha contemplado siempre ambos corazones unidos en el misterio de la redención: el Corazón de Jesús, que manifiesta el amor infinito de Dios por la humanidad, y el Corazón de María, totalmente entregado a la voluntad divina y profundamente unido a la misión salvadora de su Hijo.
Por su parte, la devoción al Inmaculado Corazón de María se fue consolidando de manera creciente en la espiritualidad católica, especialmente durante el siglo XX, subrayando la dimensión maternal de la Virgen y su cercanía a los fieles.
La memoria del Inmaculado Corazón de María se celebra al día siguiente, el sábado posterior al Sagrado Corazón de Jesús. Esta fiesta nos recuerda la unión íntima de la Virgen María con la obra redentora de Jesús.


